Las cocinas con barra son cada vez más comunes, así lo demuestran los proyectos que vamos realizando. Si estas pensando en colocar una barra en la cocina, mira las distintas opciones que existen y decide cuál es la que necesitas.

Si estás pensando en hacer una reforma de cocina y te ronda la idea de incorporar una barra, tienes multitud de modelos entre los que elegir y conviene tener en cuenta algunos aspectos que te ayudarán a acertar en tu elección.

Las barras de cocina cumplen con un a doble función

Las barras son elementos decorativos (y funcionales) que personalizan cualquier cocina, optimizando el espacio y resultando realmente prácticas. Cualquier barra de cocina cumple una doble función:

  1.  Por un lado, amplía la superficie útil disponible en la estancia
  2.  y por otro, vale para marcar una separación entre espacios, bien dentro de la propia cocina, ayudando a crear distintas áreas, o bien respecto a otras habitaciones próximas, normalmente el salón comedor.

Si quieres renovar tu cocina y barajas de la idea de poner una barra, debes fijarte especialmente en su forma, tamaño y en la posible ubicación, para poder sacarle máximo partido, evitando que acabe convirtiéndose en un estorbo.

Tipos de cocinas con barra

A la hora de escoger la barra para tu cocina debes tener en cuenta 2 aspectos: la forma y el espacio del que dispones. Teniendo en cuenta estos dos aspectos, deberás determinar qué tipo de barra te puede quedar mejor. Fíjate en estas cuatro posibles opciones:

1. Cocina con barra pegada a una pared. Especialmente indicada para cocinas pequeñas, en las que es aconsejable dejar uno de los laterales sin armarios y lo más despejado posible. En este caso, una barra no demasiado ancha, incluso abatible, puede venir genial para desayunos y tentempiés improvisados.

Distribución cocinas alargadas y estrechas

2. Cocina con barra central. Es una idea novedosa y más que atractiva si dispones de espacio de sobra en tu cocina. Una barra en el centro, a modo de isla, puede ser un acierto seguro. Otra posibilidad, también para cocinas grandes, es unir la propia isla de cocción con una barra anexa. Innovación, modernidad y estilo para sacar partido a cocinas espaciosas y de diseño vanguardista.

Reforma integral de piso con cocina con isla

3. Cocina con barra de continuación. Quedan muy bonitas y aportan originalidad. Puedes, por ejemplo, tener una encimera frontal y prolongarla con una barra para lograr darle una estilosa forma en “L” o aprovechar un saliente (tal vez una columna) para tomarlo como punto de apoyo del que salga la barra. Buenas ideas de diseño para ganar en todos los sentidos.

4. Cocina con barra de separación. Son de las más utilizadas sobre todo en estudios o apartamentos con cocinas abiertas unidas al salón comedor. Más que crear divisiones con puertas o tabiques, una coqueta barra puede ser la solución para delimitar dos espacios que se integran a la perfección.

Distribución de cocinas con península

Detalles para que la barra de cocina luzca y cumpla su función

Además de elegir el tipo de barra que mejor se adapte a tus necesidades y a las características de tu cocina, hay pequeños trucos que pueden lograr que luzca exactamente como tú quieres.
Cuando elijas tu barra y vayas a colocarla en tu cocina, presta atención a:

– El material y el color en el que esté elaborada. Procura que la barra tenga identidad propia, es decir, hazla visible, porque es un bonito elemento que aporta estilo y personalidad. Puedes elegir una en acabado madera, que contraste con una encimera en gres. También puedes crear bonitas combinaciones jugando con tonalidades dispares (blanco – negro /gris – rojo…) No se trata de “disimular” la barra sino de resaltarla. Para cocinas de diseño minimalista o “industrial”, una barra metalizada (inox) dará un toque único.

– Iluminación. No olvides que la barra tiene una función práctica, como tomar algo o hacer una comida ligera, por eso, siempre debe estar muy bien iluminada, con focos que dirijan haces de luz específicos, o con una buena lámpara central que cree un micro – ambiente dentro del conjunto de la propia cocina.

– Solidez. Tienes desde barras anchas y compactas, hasta barras voladas, que parten de una pared y tiene como máximo un único punto de apoyo central (para darle mayor estabilidad). Las barras más “ligeras”, que están prácticamente en el aire, son ideales para cocinas pequeñas o para aquellas en las que quieres establecer una discreta separación con el salón comedor. Para barras más anchas, por ejemplo, la que pudieras colocar en el centro de una cocina grande, es buena idea aprovechar la parte inferior como mueble de almacenamiento.

Reformas de cocinas con barra

La barra de cocina como elemento de decoración

En ocasiones, una barra puede ser el complemento perfecto para que la cocina resulte más cómoda y funcional. El secreto está en adaptarla a las dimensiones de la estancia teniendo en cuenta que en decoración muchas veces “menos es más”. Si tu cocina es pequeña, no te empeñes en tener una barra ancha, alargada y compacta. Probablemente, lo que te venga bien sea una corta y volada que te permita ocultar, bajo su superficie, un par de prácticos taburetes.

Aunque dispongas de espacio suficiente, tampoco conviene ocupar toda la zona central de tu cocina con una gran barra que te haga perder las ventajas de ese magnífico espacio diáfano. Una barra que permita comer a dos – tres comensales es más que suficiente.

En resumen, la barra de cocina debe combinar diseño y funcionalidad para que decore, divida espacios y se convierta en un lugar con ambiente propio dentro de la cocina en el que todo aquel que se sitúe, se encuentre a gusto.

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