A la hora de emprender la reforma integral de una vivienda, no solo debemos tener en cuenta los aspectos estéticos. Aprovechar el momento para introducir mejoras que supongan una mayor eficiencia energética es, sin duda, una buena idea. Hoy hablamos de la eficiencia energética y qué tener en cuenta en tu reforma.

Cambiar azulejos, tirar tabiques para ganar espacio, instalar nuevos sanitarios, pintar… son muchas las partidas que se incluyen en una reforma, pero si quieres buenos resultados finales, no olvides incluir en la tuya una revisión que determine cómo está tu casa en lo que a gasto energético se refiere.
Hay que entender que, en la mayoría de viviendas construidas antes de la década de los 80, conceptos como: ahorro energético, cuidado del medio ambiente o consumo responsable de la energía no eran tenidos demasiado en cuenta. Por eso, es habitual que estas casas necesiten algunas modificaciones importantes para resultar más confortables y, también, más eficientes en todos los sentidos.

Cómo lograr una mayor eficiencia energética

Cualquier cambio que emprendas con el objetivo de lograr un mejor aprovechamiento de la energía en tu hogar tendrá partir de tres premisas básicas que darán lugar a acciones concretas:

1. Necesidad de mejoras en el aislamiento

Ventanas y puertas de paso a balcones y terrazas presentan importantes deficiencias, en muchas casas antiguas, a la hora de conseguir mantener la temperatura en su interior. Un mal cerramiento es un punto evidente de escape del calor en invierno, o del frío, si tienes instalado un sistema de aire acondicionado. Revisarlo y cambiarlo por otro más moderno, que incorpore ventajas como el doble acristalamiento o la rotura de puente térmico es el primer paso para mejorar la eficiencia energética de la vivienda.

2. Revisión y sustitución, si fuese necesario, de la antigua instalación eléctrica general.

Especialmente si acabas de adquirir un piso construido hace unas cuantas décadas, tal vez sea necesario sustituir por completo el cableado eléctrico que se ha quedado obsoleto (tendrás que comprobar que cumple con la actual normativa). Por el paso de los años, no solo puede resultar peligroso, sino exigir un mayor consumo de electricidad que los sistemas actuales no demandan. Incluir, en los costes previstos de tu reforma, el trabajo de un profesional electricista que, además de interruptores, enchufes y cables te instale un nuevo cuadro eléctrico, que permita contratar la potencia eléctrica que vas a necesitar, es un detalle importante.

3. Cambiar el sistema de calefacción.

Eficiencia energética

Éste suele ser el capítulo más importante y costoso en una reforma que busque un consumo energético óptimo y responsable. Sustituir una antigua caldera y los aparatos calefactores que pueda haber en la vivienda por otros más modernos y eficientes puede suponer un ahorro que supere el 30% en el consumo de energía, algo que se traduce, también, en ahorro económico.

¿Por qué hacer una reforma energética que mejore la eficiencia?

La “reforma energética” es una partida a la que no deberías renunciar porque los cambios que conlleva se traducirán en múltiples ventajas, por ejemplo:
– Más confort a la hora de disfrutar de un espacio acogedor en el que siempre te sientas a gusto con la temperatura adecuada.
– Revalorización del inmueble. Un piso reformado que permita contar con todas las comodidades sin gastos “extra”, vale más.
– Importante ahorro económico.
– Contribución al cuidado del medio ambiente.

Una buena reforma energética es siempre una excelente inversión. La idea es que, una vez realizada, tengas en tu hogar los mismos servicios y comodidades (o más) que antes de hacerla, pero con un consumo de energía muy inferior.
Motivos para emprenderla, sobran. El primero, conseguir modernizar la vivienda en este aspecto básico, aunque invisible, que te permitirá disfrutar de todos los electrodomésticos y de la tecnología que necesites y, por supuesto, de una temperatura idónea en cualquier circunstancia. Además, puede que estés reformando la casa con intención de venderla o alquilarla en cuyo caso, deberás contar con el correspondiente Certificado de Eficiencia Energética, que reflejará hasta qué punto tu casa dispone de las instalaciones necesarias para un consumo energético responsable.
Recuerda que una rehabilitación del hogar, hecha teniendo en cuenta la eficiencia energética, puede llegar a suponerte un ahorro igual o superior al 60% en el consumo actual, cifra a tener en presente a la hora de conseguir más confort pagando menos en la factura de suministros.

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