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MATERIALES FÁCILES DE LIMPIAR A ELEGIR PARA UNA REFORMA INTEGRAL

Planear una reforma integral en tu casa, sea en su totalidad o en una habitación importante como es la cocina o el baño, es dar rienda suelta a tu creatividad, basándote en ciertos aspectos, por supuesto. Entre ellos, consideras las últimas tendencias y las estéticas siempre actuales, eliges los colores, el estilo y las temáticas que reflejan tu personalidad, valoras el espacio disponible y, además, analizas el presupuesto que vas a invertir. Sin embargo, a veces olvidamos dar la importancia que merece la elección de los materiales a utilizar. Y no solamente por su estética o su resistencia al desgaste, sino también porque luego habrá que conservar esas superficies impecables, y la mejor idea es que resten intensidad al trabajo de mantenimiento. En este artículo trataremos de materiales fáciles de limpiar, elementos esenciales en toda reforma integral, haciendo referencia también a sus propiedades y sus aplicaciones. Vamos allá.

Elige con inteligencia los materiales a emplear en tu reforma

Un factor importante a la hora de elegir los materiales para reformar espacios es dónde se van a utilizar. Tal y como seguramente sabes o intuyes, las zonas de mantenimiento más complejo son la cocina y el baño. La exposición a la humedad y las manchas de cal o jabón en el baño, y las salpicaduras o vapores con grasa de la cocina hacen que estas áreas sean las más delicadas y trabajosas de mantener impecables.

Las zonas que más expuestas están en el baño son la encimera del lavabo, el suelo y el revestimiento de las paredes a la altura de la bañera o la ducha. Por esa precisa razón, los materiales a emplear en estos elementos no deben presentar porosidad, para que no se adhieran las manchas. Por eso, las baldosas cerámicas y los azulejos son empleados tan a menudo. Sin embargo, no todos son igualmente fáciles de limpiar. Considera que a mayor tamaño de las baldosas, menos juntas y, por lo tanto, menor es la superficie a la cual se adhieren con más fuerza hongos y bacterias o jabón. De ello deriva que, si colocas baldosas grandes, más fácil resultará la limpieza del baño.

En muchos baños, principalmente en los que se encuentran en casas de campo o residencias decoradas en estilo minimalista o zen, aparece la piedra natural como uno de los materiales por excelencia. Es cierto, un revestimiento en piedra se ve espectacular, aunque lo fácil de limpiar que sea depende de la clase de piedra y de su acabado, como veremos más adelante.

El mármol, por ejemplo, se ha utilizado mucho en virtud de su estética y durabilidad, si bien es cierto que se trata de una piedra considerablemente porosa. En muchos casos, se somete a tratamientos especiales, para evitar que las manchas penetren en piedra y, además, para darle un acabado brillante y liso. Si brilla, es señal de que sus poros se han cerrado y será un material tan fácil de limpiar como las baldosas cerámicas sin texturas, es decir, lisas.

Tipos de materiales fáciles de limpiar y sus características

A continuación iremos directamente a detallar cuáles son los materiales más fáciles de limpiar, esos que te harán el día a día más llevadero. La idea básica es que estos materiales no necesiten de productos especiales para su limpieza. Elegir materiales fáciles de limpiar en una reforma es algo que no te cambiará la vida, pero te la hará mucho más agradable y placentera.

El microcemento, un material estrella en la construcción

El microcemento es uno de los materiales cuyo mantenimiento es mínimo y, por lo tanto, te facilitan la limpieza considerablemente. Además, cuando se utiliza gris natural su estética es perfecta para lograr ambientes de estilo industrial, que añadan lámparas de hierro o latón y muebles de metal y madera de estética rústica, evocadores del ambiente fabril. A sus virtudes decorativas añade su resistencia y, además, que con solo pasar un paño húmedo cuando está en las paredes, o una fregona húmeda cuando se aplica al suelo, el microcemento lucirá como nuevo.

Otra de sus ventajas es que las superficies de microcemento no presentan juntas de dilatación, por lo cual evitarás detalles que encantan al polvo y la humedad, responsables de la aparición de hongos y bacterias causantes, a su vez, de olores poco gratos. Puedes encontrar microcemento en una amplia variedad de colores y acabados, así que resulta adecuado para adaptar a múltiples estilos de decoración.

Porcelana, la más presente en el baño

La porcelana para baños ofrece características idóneas para estructurar y decorar el baño. Sus dos principales propiedades son su elevada resistencia al desgaste y su fácil limpieza. Tolera bien el empleo de desinfectantes, inclusive las soluciones de lejía, y con poco trabajo es posible conseguir que desaparezcan gérmenes y bacterias, además de quedar impecable y pulcra.

Este tipo de material se fabrica bajo presión y no presenta porosidad, por lo cual el polvo y las manchas son muy fáciles de eliminar, ya que no se adhieren. Asimismo, el empleo de porcelana de alta calidad en los baños aporta belleza y valor, y jamás queda desfasada con respecto a las últimas tendencias de decoración.

Pavimento porcelánico, atractivo y fácil de limpiar

limpieza materiales reforma Si hablamos de suelos, el pavimento porcelánico es una alternativa magnífica cuando el objetivo es facilitar las tareas de limpieza de la casa. Resulta apropiado para cualquier ambiente, y cabe señalar que suelos de pavimento porcelánico presentan una porosidad mínima, lo cual les habilita para resistir temperaturas extremas. Por eso, puedes utilizarlo en el interior y en el exterior.

Duran una eternidad, y sus posibilidades en cuanto a diseños es infinita. En ocasiones, imitan la madera y, otras veces, se camuflan como mármol u otro tipo de piedra. Su mantenimiento es muy sencillo y su resistencia a la humedad es notable, por lo cual es una opción muy acertada para el baño y la cocina. Para mantenerlos impecables basta con fregarlos con agua y algún producto ecológico regularmente. De todas formas, si es necesaria una limpieza semestral radical, la soportará.

Cerámica, una aliada de la limpieza

La cerámica es un material que, además de atractivo, destaca por su gran ventaja a la hora de mantenerla limpia y en óptimas condiciones. Su textura lisa, muy poco porosa, consigue que la suciedad se quede en la superficie y no se impregne en el material. Por eso es ideal para conservar la higiene y la estética de las superficies donde se la utiliza.

Debido a su antiadherencia, las manchas que quedan en su superficie son muy fáciles de quitar. Además, se trata de un material muy versátil, ya que se puede adaptar a las características de cualquier ambiente de la casa.

Acero inoxidable, fuerte e higiénico

Emplear acero inoxidable en casa, especialmente en espacios con mucho movimiento como, por ejemplo, la cocina, significa ganar en tranquilidad y protección frente a los pequeños accidentes domésticos como golpes, líquidos derramados o contacto con ollas hirvientes. El acero inoxidable lo aguanta todo sin mostrar fragilidad. Y también soporta el tratamiento con líquidos desinfectantes y desengrasantes para realizar una limpieza radical. Por algo es el material por excelencia en las cocinas profesionales. El único punto donde puede flaquear y que debes vigilar es el arrastre de objetos pesados por su superficie, ya que pueden arañarlo haciendo que pierda su estética impecable. Tampoco deberás limpiarlo con estropajos abrasivos, por supuesto.

Además de ser muy resistente, el acero inoxidable presume de un aspecto muy elegante y vanguardista, que transfiere al espacio en el cual lo aplicas. Si no se mancha de grasa, puedes mantenerlo limpio pasándole una bayeta húmeda y luego una seca, de las que se usan para los cristales, para que no queden marcas y su superficie se vea homogénea.

El granito pulido, brillante y sofisticado

La piedra natural ofrece una vida útil muy prolongada, y lo ha demostrado a lo largo de siglos en construcciones como murallas, acueductos romanos, caminos, templos y catedrales. Es un material tan resistente y de tal grado de dureza que apenas exige mantenimiento.

Es natural, y no necesita ningún tratamiento químico para ser cortado y utilizado. Como material de construcción, sus posibilidades de reciclaje son infinitas. Cuando se le realiza el pulido que le confiere brillo y una suave textura, se elimina la porosidad que pueda tener naturalmente y resulta extremadamente fácil de limpiar. Asimismo, la inercia térmica de la piedra favorece el confort térmico de las viviendas, que deriva en ahorro energético, ya que ayuda a mantener una temperatura constante en el interior.

El cuarzo como material de construcción

Por lo general, al pensar en piedra natural tendemos a referirnos a mármol o granito. Sin embargo, el cuarzo también ofrece grandes propiedades en la construcción. Una de ellas es que resulta más sencilla de limpiar que las anteriores, aún con menos tratamiento. Es poco porosa naturalmente, así que permite eliminar cualquier mancha de su superficie con total facilidad. .

Para limpiar las superficies de cuarzo solo hay que empezar retirando el polvo, para luego pasar una bayeta humedecida en una solución de agua tibia y vinagre. No solo quedará perfectamente limpia, sino también desinfectada. Para finalizar, conviene secarla con un paño suave que no desprenda pelusas.

Silestone, un material de nueva generación

Se trata de uno de los materiales mejor valorados en cuanto a la relación calidad precio. Además, es muy fácil de limpiar y aporta elegancia y distinción a cualquier cocina, gracias a sus acabados perfectos. En efecto, es muy utilizado en las encimeras de las cocinas de nueva construcción.

Para realizar el recubrimiento del Silestone se emplea el cuarzo pulido. Tal y como vimos anteriormente, se trata de un material que es una garantía de durabilidad y alta resistencia. Por sus características de sellado y pulido, las encimeras de Silestone acumulan poca suciedad y no favorecen la proliferación de bacterias. Y cabe destacar que no sufren deterioro alguno en condiciones de humedad.

Neolith, un material vanguardista

Gracias a sus características físico-mecánicas, el Neolith resulta ideal para múltiples aplicaciones en interiores y exteriores, tanto en el ámbito comercial como el residencial. Se utiliza para fabricar o revestir encimeras, pavimentos, fachadas e, incluso, mobiliario.

Los revestimientos para encimeras hechos con Neolith son tendencia, gracias a su practicidad, su estética y sus innumerables ventajas. La tecnología de desarrollo de materiales de construcción ha dado origen a este tipo de piedra sintética, ideal para la decoración del hogar gracias a sus características.

Generalmente se distribuye en láminas de tamaño estándar, que pueden adaptarse fácilmente a las medidas de distintas cocinas. Este material cuenta con altos niveles de resistencia y cierto grado de flexibilidad, lo que alarga su vida útil. Y, por si todo ello fuera poco, es muy fácil de limpiar.

Dekton, un material especial

El Dekton es una combinación de distintos minerales muy resistentes, que deriva en un recubrimiento tan atractivo como funcional. Actualmente está considerado como una de las opciones más acertadas para fabricar encimeras de cocina y de baño.

Este material proporciona superficies muy resistentes a la abrasión, por lo cual no suele presentar arañazos. También es totalmente resistente a la humedad y muy fácil de limpiar, pues su superficie lisa y nada porosa no acumula manchas ni permite que se impregnen en su interior. Su relación calidad precio también es un factor positivo a considerar.

Laminado o fórmica, vigente ayer y hoy

Entre los materiales más adecuados y asequibles para emplear en la cocina están los laminados. Al no tener poros, además, la grasa no puede traspasar su superficie, por lo que son realmente fáciles de limpiar. Solo necesitarás agua, jabón, una bayeta suave y poco esfuerzo para limpiar el laminado, y quedará genial.

Lo que sí debes evitar es la utilización de materiales abrasivos, ya que pueden deslucir y rayar la fórmica y, probablemente, luego no podrás recuperar su estética original. Es mejor utilizar una bayeta o una esponja suave, que puedes humedecer en una solución de agua tibia y vinagre para lograr una mayor desinfección.

Vidrio, y no solo en puertas y ventanas

El vidrio aporta elegancia, luminosidad y amplitud a los ambientes de una casa o un local comercial, principalmente el vidrio lacado. Se trata de un revestimiento de vidrio coloreado, capaz de crear paredes o revestimientos de un brillo notable, que potencian la personalidad del espacio.

Básicamente, el vidrio lacado es una lámina de vidrio a la cual se aplica un recubrimiento de laca de color en una de sus superficies. Incluso puede recibir un tratamiento térmico, para mejorar su durabilidad y su adherencia a la superficie de vidrio. La cara laqueada se ubica sobre la pared, por lo cual el color se aprecia como fondo, mientras que la superficie ofrece brillo y transparencia. En ocasiones se añade una película de propileno sobre la laca, que se encargará de sujetar el cristal en caso de que se produzca una rotura.

Los fabricantes de vidrio lacado ofrecen distintas gamas y acabados brillantes, mate o satinados. Se utiliza como revestimiento de la zona del fregadero y la encimera en las cocinas de estilos moderno o glam, y también como mamparas o paredes divisorias. Resistentes y atractivas, las superficies de vidrio lacado son muy fáciles de limpiar y mantener con la belleza del primer día.

vidrios reformaPVC o vinílicos, asequibles y fáciles de limpiar

Es innegable que los suelos de madera te aportan una calidez y una elegancia especial a espacios como salones, recibidores y dormitorios, aunque la madera no se puede incluir en la lista de los materiales más fáciles de limpiar. De todas formas, en la actualidad puedes encontrar soluciones innovadoras que, si bien no ofrecen una textura idéntica a la de la madera, sí que hacen muy bien los deberes en cuanto a estética y resistencia. Además, superan ampliamente a la madera en términos de sostenibilidad, higiene y facilidad de limpieza.

Efectivamente, se trata de las superficies revestidas con tarima flotante o láminas de PVC. Se utilizan ampliamente para estructurar suelos de cocinas y baños, gracias a su total resistencia a la humedad. La tarima de PVC, junto a la tarima fenólica o de resina sintética, es una de las más idóneas para suelos que exijan mantenerse completamente limpios y que deban ser resistentes al agua y la humedad. Por otra parte, ofrece un gran abanico en cuanto a posibilidades decorativas, y para su instalación no es necesario ningún tipo de obra.

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