Orden en el baño según el Método Konmari. Mantener un aseo ordenado y despejado es posible con estos senzillos consejos de Marie Kondo.

Productos de aseo, cosméticos, maquillaje, cepillos, toallas, gomas y horquillas para el pelo… Sin darnos cuenta en el baño se acumulan infinidad de artículos y accesorios que inundan el espacio y crean una sensación de desorden en la que es difícil encontrar algo cuando lo necesitamos. Si tu aseo resulta caótico y agobiante, necesitas conocer el método Konmari. Hace unas semanas te enseñábamos cómo aplicar el método Konmari en la cocina, hoy te explicamos cómo ponerlo en práctica en tu baño. 

Incluso en las casas más ordenadas, el baño suele ser punto débil en lo que a organización se refiere. Los textiles a la vista, los botes de gel, champú, cremas junto a las tenacillas del pelo, el espejo de aumento o el cepillo de las pestañas… son muchos los utensilios que queremos tener a mano en nuestra higiene cotidiana y si no encontramos el lugar adecuado para cada uno de ellos, el resultado es un baño abigarrado, que resulta incómodo, por amplio que sea, desordenado e incluso aparentemente poco higiénico por limpio que esté.

 

Orden en el baño - Método Konmari

¿Funciona el método Konmari en el aseo?

Si ya conoces este método, también válido para ordenar otras habitaciones como la cocina o espacios concretos como un armario, sabrás que asegura poder organizar cualquier estancia siguiendo unas pautas determinadas a las que hay que dedicar cierto tiempo para que la organización resulte eficaz y además duradera. La idea es encontrar el lugar idóneo para cada cosa de manera que tengas todo a mano y no te cueste nada mantener el orden conseguido.

No hay duda. Si quieres un baño “despejado”, impoluto, luminoso, al que dé gusto entrar y dedicar el tiempo que necesitas para tu aseo, el orden es el primer paso. Albornoces y tollas colgadas de cualquier manera restando espacio, encimeras repletas de cremas, maquillaje, accesorios para el cabello y productos de higiene o cajones en los que resulta imposible encontrar nada… Sácale partido a esa estancia tan íntima de la casa aplicando las directrices que la escritora Marie Kondo propone para hacer realidad la magia del orden.

La magia del orden en el baño

La autora del súper ventas “La magia del orden” descubre en su libro un método para organizar el hogar tan sencillo como efectivo. El primer paso para lograrlo es hacer una limpieza en profundidad que nos permita deshacernos de todo aquello que, no solo nos sobra, sino que, además no nos proporciona beneficio o felicidad alguna. Se trata de “desintoxicar” la estancia. En el caso del baño, seguro que hay más de un producto del que podrás deshacerte sin problemas.

La magia del orden en el bañoMétodo Konmari en el aseo

 

Antes de plantearte cualquier reforma o renovación en el aseo, saca todos los artículos que forman parte de tu baño. Vacía cajones y estanterías. Revisa en profundidad, siendo realista, separando aquello que realmente te gusta y te resulta útil de aquello que lleva ahí, meses (o años) formando parte de tu baño sin que su presencia tenga sentido alguno. Fíjate especialmente en:

  • Productos de higiene y cuidado personal. ¿Cuántos cosméticos tienes a medias, tal vez ya resecos porque no los has cerrado bien? ¿Además de tu colonia habitual, tienes otra que no te convence pero, ahí está? ¿Productos caducados que ni siquiera has llegado a abrir? ¿Muestras que jamás has probado pero que no tiras por si acaso? ¿Una barra de labios que usaste en una ocasión especial y no te has vuelto a poner? ¿La crema anti estrías que utilizaste durante unos meses pero que no te dio los resultados esperados y abandonaste? ¿Gomina? ¿Laca?…. Te puedes llegar a sorprender de la cantidad de cosas que guardas en el baño para absolutamente nada. Separa, clasifica y quédate con aquello que realmente usas y te proporcionar bienestar.
  • Accesorios. Haz lo mismo. Revisa y separa. ¿Realmente utilizas esas tres pinzas de depilar o siempre recurres a la misma? ¿Para qué quieres un rizador de pestañas si jamás lo usas?
  • Textiles. Suelen ocupar demasiado espacio y es habitual almacenar toallas que nunca usas porque, en realidad, siempre coges las mismas, las que te resultan más agradables. Deshazte de las que están deterioradas y clasifica las de uso cotidiano y las aquellas que utilizas solo de vez en cuando.

¿Cómo organizar los distintos elementos del baño?

El objetivo es no tener que ordenar baños y aseos una y otra vez. Para lograrlo, la organización que establezcas debe basarse en tu propia clasificación. Cestas, botes, separadores, neceseres… elige recipientes específicos para cada grupo de productos, dejando a la vista únicamente aquellos que contengan los que usas a diario. Aprovecha cajones y baldas para colocar el resto de elementos de manera que puedas cogerlos solo cuando los necesites. Algunas claves para hacerlo y que tu distribución resulte efectiva son:

  • Deja la encimera del lavabo lo más despejada posible. Puedes, por ejemplo, limitar los objetos visibles al imprescindible jabón de manos y al cepillo y pasta de dientes. También puedes tener algún recipiente con distintos compartimentos: uno para los productos de higiene facial diaria y otro para el maquillaje que utilizas cada día: crema limpiadora, de día, base, perfilador, sobra de ojos y labial.
  • Sé práctica y guarda el resto de productos siempre formando grupos y teniendo en cuenta cuándo lo usas. Los cotidianos siempre a mano.
  • Recurre a los separadores para dividir los cajones en espacios concretos. Por ejemplo, un compartimento para los elementos metálicos: tijeras, pinzas, corta-uñas… otro para elementos del cabello: cepillo, peine, horquillas, gomas para el pelo… uno más para los utensilios de maquillaje: brochas, pinceles, perfiladores… Cada cosa en su sitio para que, con solo abrir el cajón, las encuentres a la primera y vuelvas a situarla en su lugar una vez utilizada.
  • Las baldas y cajones inferiores son perfectos para guardar lo que menos usas. Las toallas de repuesto debidamente enrolladas para que ocupen menos espacio, unas cestas con artículos de higiene femenina o con los productos necesarios exclusivamente para la pedicura o manicura semanal…
  • Si tienes armarios, sácales partido para tener a mano lo que usas de vez en cuando y no es necesario que queden a la vista. Los colgadores en las puertas pueden venirte muy bien para aprovecharlos al máximo. Secador, plancha del pelo y resto de pequeños electrodomésticos, no deben quedar expuestos.
  • No sobrecargues la zona de la bañera con mil productos. Ten cerca solo lo que necesitas para la ducha diaria. El resto: mascarillas, tinte para el cabello, cremas exfoliantes o reafirmantes… siempre guardadas aparte.

El método Konmari y la decoración del baño

Independientemente del estilo que elijas para tu cuarto de baño, mantenerlo ordenado siempre hará que luzca más bonito y que su limpieza resulte más sencilla. Establece tu propio sistema de distribución de objetos y deja que los elementos decorativos (y no los productos) tengan el protagonismo que merecen. Si tienes unas baldas de cristal o una elegante encimera de mármol pero están abarrotadas de artilugios no se verán y tu baño transmitirá sensación de caos.

Tampoco tapes espejos con botes altos de gel o cremas porque harás que no cumplan su función “amplificadora”. Mejor guárdalos en su lugar correspondiente. Haz grupos de artículos y recurre a los elementos (botes, cestas, separadores) que sirven para consérvalos perfectamente organizados. Así, tu baño estará siempre listo para ser utilizado y en perfecto estado de revista.

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